Sitio profesional

Dr. Carlos Villanueva

Un espacio para conocer mi trabajo, acceder a contenidos de salud y encontrar información sobre mis atenciones.

Agenda disponible en línea a través de Encuadrado.

Dr. Carlos Villanueva durante una consulta médica

Sobre mí

Medicina con una mirada integral

Soy Carlos Villanueva, médico cirujano, con experiencia en atención primaria, medicina laboral, enfermedades profesionales y consulta médica particular.

Mi forma de atender parte de una idea simple: un síntoma rara vez existe aislado. Por eso intento comprender no solo la enfermedad, sino también los antecedentes médicos, la salud mental, el contexto laboral, familiar y social de cada persona.

Trabajo principalmente en consulta médica integral, salud mental del adulto y medicina laboral. Me interesa especialmente abordar aquellos casos en que los síntomas físicos y emocionales se cruzan, o cuando una persona ha recorrido distintas consultas sin encontrar una explicación suficientemente completa.

He trabajado en atención primaria y en una mutualidad regida por la Ley 16.744, experiencia que me permitió conocer de cerca el impacto que tienen las condiciones laborales sobre la salud física y mental.

Además de la atención clínica, desarrollo contenido de divulgación médica y participo en espacios de educación y comunicación en salud. Mi objetivo es explicar temas complejos de manera clara, sin simplificar en exceso y sin perder de vista que detrás de cada diagnóstico existe una persona.

Actualmente realizo atención presencial en Valdivia y mediante telemedicina.

Antecedentes profesionales

Formación y registros

Nombre completo
Carlos Jesús Andrés Villanueva Gómez
Título profesional
Médico Cirujano, Universidad San Sebastián
Registro Nacional de Prestadores
N.º 862424
Registro Colegio Médico
RCM 59497-0
Certificación
ACLS vigente

Reflexiones

Cómo cambió mi forma de hacer medicina

Una experiencia en medicina laboral que me llevó a mirar más allá del diagnóstico y a preguntarme cuánto influyen el trabajo y el contexto de una persona en su salud.

Artículo

¿En qué momento la Sertralina llegó a ser el nuevo Paracetamol?

Una analogía para reflexionar en base a mi experiencia.

Leer artículo completo

Tras mi paso como médico encargado de la Unidad de Enfermedades Profesionales en una mutualidad regida por la Ley 16.744, observé algunas cosas que son desconocidas en la atención de enfermedades comunes:

  • Sin necesidad de hacer un estudio estadístico, me atrevo a decir que más del 80% de los ingresos eran de salud mental, seguidos por patologías musculoesqueléticas.
  • Las enfermedades de salud mental no siempre terminaban siendo evaluadas ni tratadas por un médico psiquiatra.

¿Por qué? Por el simple motivo de que la psiquiatría es una especialidad que ve psicopatología. Para que una enfermedad fuera catalogada como profesional debía cumplir con tres requisitos básicos:

  1. Que la exposición al factor laboral causante de la enfermedad profesional tuviera una duración mínima de un mes.
  2. Que el agente de riesgo fuera demostrado en el estudio de la enfermedad.
  3. Que existiera una relación directa de causalidad.

La primera consulta —el ingreso— debía ser por una licencia tipo 6, diferenciándose de la tipo 5 de accidente laboral. En esa anamnesis de una hora se recababa la mayor cantidad de datos posible: primero, factores de riesgo extralaborales y enfermedades comunes que pudieran estar causando la sintomatología; luego, un extenso interrogatorio dirigido sobre las condiciones laborales. Tras eso se elaboraba un informe en el que, entre otras cosas, se debía realizar un examen mental detallado y evaluar posibles trastornos de personalidad.

Esa era una de las tres partes. Las otras dos correspondían a un informe psicológico y, finalmente, a un estudio de puesto de trabajo, donde diferentes profesionales acudían a verificar los hechos relatados —normalmente mediante testigos— tanto por parte del paciente como del empleador. Todo eso se enviaba luego a una comisión calificadora presidida por un médico laboral y, tras hasta un mes de estudio, se emitía la calificación.

¿Cuál era el diagnóstico que más se repetía?

Trastorno de adaptación, con síntomas ansiosos, depresivos, insomnio y otros. En términos simples, el trabajo estaba enfermando al trabajador.

A pesar de que muchas veces se lograba la reincorporación laboral, muchas personas terminaban renunciando. ¿Cuántas personas decidieron tomar como tratamiento renunciar a su fuente de ingresos? Y cuando hablo de personas, hablo de familias, amigos, un sistema entero que sufre al ver sufrir a su ser querido.

¿Y por qué escribo esto? Si tan solo con mi paso por ese lugar de trabajo, sin necesidad de buscar bibliografía o estudios, solo viendo sufrimiento humano causado por un sistema que no solo quita ingresos, sino también felicidad y provoca tremendas crisis personales e interpersonales, puedo decir con certeza que, como médico, mientras prescribía un psicofármaco, pensaba más en cómo se permite que algo tan básico como el trabajo tenga tantos efectos adversos. Al menos, en las cajas de antidepresivos vienen escritos en un prospecto; en el contrato de trabajo de esas personas nunca vi los efectos adversos por los que consultaron.

La gente suele hacer burlas cuando solo se le receta paracetamol, pero es efectivo. Un antidepresivo para calmar dolencias laborales es quizá menos que placebo.

Pero sigamos buscando una forma de enfrentar la salud desde un hospital, mientras el problema está bastante antes de pisar una consulta.

Ver perfil del autor en LinkedIn

Reflexión

La licencia médica y su evolución —o involución— a través de los años

¿En qué momento una decisión clínica, legalmente entregada a médicos, odontólogos y matronas, dejó de ser entendida como una herramienta terapéutica y comenzó a sentirse como un lujo?

Leer reflexión completa

Esta reflexión nace desde la práctica diaria. Durante años, la licencia médica fue parte del tratamiento. No era un favor, ni un premio, ni una concesión arbitraria. Era una indicación clínica más, respaldada por años de formación, por una evaluación del paciente y por un plan cuyo objetivo final era permitir su recuperación.

Sin embargo, las faltas éticas cometidas por algunos profesionales —no todos, pero sí los suficientes para dañar la confianza del sistema— terminaron modificando la forma en que este instrumento es mirado. Hoy, emitir una licencia médica muchas veces ya no se siente solo como una decisión terapéutica, sino también como un acto que debe anticiparse a la sospecha, a la fiscalización y a la burocracia. Y aunque entiendo que dicha fiscalización existe por razones conocidas, también me pregunto cuánto hemos perdido en el camino.

Porque la licencia médica nunca fue un “poder” del profesional de la salud. Fue, y debería seguir siendo, una responsabilidad clínica. Cuando indicamos reposo, no estamos ejerciendo autoridad por capricho: estamos decidiendo que, para que un proceso terapéutico llegue a buen término, el paciente necesita tiempo, tratamiento, estudio, contención o simplemente la posibilidad real de detenerse.

Pero además hay otro cambio silencioso. En el papel, la licencia médica sigue estando ligada a un diagnóstico. En la práctica, cada vez depende más del contexto. Durante el último año, al emitir una licencia, no solo he considerado el código CIE-10 o la patología que motiva la consulta. También he tenido que considerar el contexto social, económico y laboral del paciente.

Antes de justificar ese documento legal en la ficha clínica —porque eventualmente habrá que defenderlo ante la COMPIN— aparecen preguntas que van mucho más allá del edema de una extremidad o del dolor torácico:

  • ¿Puede esa persona cumplir el tratamiento indicado y seguir trabajando?
  • ¿Tiene horarios compatibles con sus controles, exámenes o estudios pendientes?
  • ¿Su trabajo permite reposo relativo o exige esfuerzo físico?
  • ¿Tiene red de apoyo?
  • ¿Puede trasladarse?
  • ¿Puede realmente recuperarse sin detenerse?

Ahí aparece una pregunta más profunda: ¿por qué seguimos hablando de “vida laboral” como si ambas palabras fueran inseparables? El trabajo es una parte de la vida, no la vida completa. Sin embargo, para muchas personas ocupa la mayor parte de su día si sumamos preparación, traslados, exigencias, descanso insuficiente, estrés sostenido y esa sensación permanente de estar funcionando en modo supervivencia.

Vivimos con estímulos contemporáneos, pero con un cuerpo que sigue respondiendo como si estuviera frente a amenazas primitivas: activación constante, estrés crónico, inflamación, agotamiento y enfermedad.

Entonces, quizás el problema no es solo cuántos días de licencia corresponden a cada diagnóstico. Quizás también deberíamos preguntarnos qué tipo de sociedad estamos construyendo cuando detenerse para sanar empieza a ser visto como un privilegio, una sospecha o un lujo.

Reflexión · Salud pública

Salud mental y la falta de psiquiatras

¿Cómo fortalecer la base del sistema antes de saturar aún más a los especialistas?

Leer reflexión completa

Las últimas semanas ha habido una especie de “alerta sanitaria” en cuanto a salud mental y su deficiencia en el acceso y la oportunidad de atención. Desde diversos sectores ha surgido la idea de “redistribuir psiquiatras”.

Pero para nadie es un misterio que la psiquiatría en el sistema público es una especialidad casi inaccesible. ¿Por qué no partir mejor desde la base de la pirámide y destinar médicos generales como filtro antes de saturar a los psiquiatras?

El médico general —médico cirujano— es un profesional que, dependiendo de la casa de estudios, tiene al menos un año de formación en psicopatología, sin contar la psicofarmacología. ¿Por qué, en vez de redistribuir médicos psiquiatras —que son escasos—, no se hace énfasis en la base de la salud mental?

Ante cualquier alteración anímica que lleve a un paciente a consultar, el punto de inicio debiese ser el médico general. ¿Por qué?

Antes de derivar al especialista debemos descartar que no exista una patología orgánica de base. Cuando el paciente llega al psiquiatra, eso ya debería estar estudiado. Incluso muchas veces este simple acto hace que la derivación no sea necesaria.

Pero hay un problema en el punto de contacto inicial: la atención primaria de salud. Un médico general tiene, en casos privilegiados, 25 minutos de atención, tiempo en el que no alcanza a desarrollar el razonamiento clínico necesario. Por burocracia y carga asistencial, se deriva al especialista y el sistema se va colapsando.

Tenemos una doble falla: una base de filtro débil y una carga de patologías que podrían ser manejadas por medicina general en manos de psiquiatras ya saturados.

Esta opinión nace de la práctica clínica. En vez de invertir en la logística de organizar especialistas —algo que parece casi utópico—, ¿sería quizá mejor invertir en tiempo de atención de calidad?

Resolveríamos más y derivaríamos menos.

Reflexión · Medicina integral

Neuroinmunopsiquiatría

Un ejemplo claro de entender la fisiología como base para una práctica clínica integral.

Leer reflexión completa

El desarrollo de la medicina nos ha llevado, de forma imprescindible, al desarrollo de subespecialidades. Ejemplo de ello son las distintas ramas de la medicina interna y la cirugía general. Pero esto, de forma natural, también nos ha llevado a un problema frecuente: separar el cuerpo humano, que funciona orquestado mediante una comunicación indiscutible entre cada sistema, base de la homeostasis.

Esto ha contribuido a la pérdida de resolutividad del médico general —médico cirujano— y a una sobrecarga de trabajo para especialidades y subespecialidades escasas. Además, ha hecho que problemas que, en un porcentaje no menor, podría resolver un médico con siete años de formación terminen requiriendo recursos especializados.

En mi opinión, el futuro de la medicina debería orientarse hacia una sólida formación en fisiología integrada antes de estudiar las especialidades separando sistemas. Estos deben ser entendidos de forma íntegra, como un conjunto orquestado por los sistemas nervioso, endocrino e inmune, entre otros.

Un ejemplo son campos más innovadores como la neuroinmunopsiquiatría, que en nuestro país normalmente requerirían el trabajo de varias disciplinas: neurología, reumatología, psiquiatría y endocrinología.

Investigaciones recientes —en buena parte realizadas en modelos animales— han mostrado que el estrés crónico puede relacionarse con señales inflamatorias, activación microglial y cambios sinápticos en regiones como la corteza prefrontal y el hipocampo. También se han descrito alteraciones en circuitos vinculados con la motivación, el estado de ánimo y la respuesta al estrés.

En resumen, el estilo de vida puede influir en procesos inmunológicos del sistema nervioso, junto con señales endocrinas como la activación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal. Estas interacciones forman parte del estudio de alteraciones neuropsiquiátricas potencialmente graves.

Entonces, ¿cuál debería ser el futuro de la medicina? ¿Seguiremos fragmentando un sistema en el que se comunica cada célula o continuaremos creando especialistas que necesitan, además, recursos inexistentes en el sistema público? Esa necesidad podría ser menor si comprendiéramos el organismo de manera verdaderamente integral.

Incluso en hospitales de alta complejidad existen interconsultas dirigidas a especialistas sobrepasados asistencialmente, muchas veces para autorizar la indicación de un fármaco que estudiamos durante los primeros siete años de medicina.

Entender la fisiología integrada no reemplaza a las especialidades: puede ayudarnos a utilizarlas mejor y a recuperar capacidad resolutiva desde la medicina general.

Referencias científicas

Estudios y análisis

Investigación y reflexión en salud pública

Documentos de autor que exploran la relación entre la práctica clínica, la carga de enfermedad y los determinantes estructurales de la salud.

Documento de autor

Autor
Carlos Villanueva, MD
Fecha de creación
Ámbito
Salud pública · Chile

Carga de enfermedad y disociación estructural: cuando la política económica y la política sanitaria no conversan

El documento analiza cómo la carga de enfermedad en Chile, medida mediante AVISA, se concentra en enfermedades crónicas no transmisibles y examina la relación entre este perfil epidemiológico y los entornos económicos, laborales y regulatorios.

Su planteamiento central es que una reducción sostenible de esta carga requiere coherencia intersectorial y un desplazamiento desde la reparación clínica hacia la prevención estructural.

Palabras clave: AVISA, carga de enfermedad, enfermedades crónicas, determinantes sociales, política sanitaria y prevención estructural.

Empirical study · English

Author
Carlos Villanueva Gómez
Field
Artificial intelligence · Education · Health
Document
Original manuscript in English

Study on artificial intelligence, its risks and responsible use

This empirical manuscript examines risks observed during prolonged interaction with an artificial intelligence system, including complacent responses, simulated empathy, rhetorical complexity and the interpretation of medical information without clinical context.

It also explores a constructive approach: teaching early-year university students to use AI as software for explicit, bounded tasks rather than as a source of knowledge, clinical judgment or emotional support.

Topics: artificial intelligence, responsible use, university education, clinical context and human behaviour.

Atenciones

Atención médica individual para adultos

Realizo atención médica individual para adultos, con tiempo suficiente para escuchar, evaluar y explicar con claridad.

01

Medicina integral

Consulta médica con tiempo de atención extendido para escuchar, evaluar y explicar con claridad.

02

Atención presencial

Consulta en San Carlos 104, oficina 22, Valdivia.

03

Atención online

Consultas por telemedicina. También hay horas online disponibles con bono FONASA.

Mi forma de atender busca integrar los síntomas físicos, la salud mental, los antecedentes médicos y el contexto personal, familiar, social y laboral. La consulta no se limita al motivo inmediato: también revisamos aquello que puede estar influyendo en la evolución del problema, el funcionamiento cotidiano y la respuesta a tratamientos anteriores.

Cuando el caso requiere participación de otros profesionales, procuro favorecer la continuidad del tratamiento y la coordinación con psicoterapia o especialidades médicas, siempre con autorización del paciente.

Experiencia de atención

Lo que destacan mis pacientes

“Excelente disposición a escuchar todo lo que uno le comenta, dedica el tiempo correspondiente a una consulta médica.”

“Me sentí comprendida.”

“Da la tranquilidad que uno necesita para enfrentar los diagnósticos.”

“Demasiado atento a todos los detalles.”

“Su enfoque en salud mental es cercano y empático.”

Videos completos

Contenidos para ver con calma

Aquí se podrán publicar conversaciones, entrevistas o material educativo completo.

Video próximamente

Video destacado

Título por definir

Descripción por definir. La tarjeta está preparada para reemplazar este espacio con un video adaptable de YouTube.

Apariciones en medios

Prensa, entrevistas y colaboraciones

Participaciones en espacios periodísticos y de comunicación sobre temas de salud.

CHV Noticias

Reportaje · Entrevista

Regiones sin médicos ni especialistas: Faltan doctores, sobran esperas

Participación como entrevistado en un reportaje sobre la falta de médicos especialistas, las listas de espera y el acceso a atención de salud en regiones.

Reportaje del periodista Felipe Robledo.

Ver reportaje

Preguntas frecuentes

Información útil antes de consultar

¿Qué tipos de atención se ofrecen?

Medicina integral para adultos con tiempo de atención extendido, en modalidad presencial y online. También hay horas online disponibles con bono FONASA.

¿Dónde se realizan las atenciones?

Las consultas presenciales se realizan en San Carlos 104, oficina 22, Valdivia. También puedes atenderte online por telemedicina.

¿Cómo puedo reservar una hora?

Puedes revisar la disponibilidad y reservar directamente en la agenda en línea.

Reserva de hora

Agenda una atención

Revisa las horas disponibles y completa tu reserva en línea a través de Encuadrado.

Reservar hora

Contacto

Canales de contacto

Consulta presencial en Valdivia y atención online.

Instagram · @dr.carlosvillanuevag
Correo
cvillanuevag.md@gmail.com
WhatsApp
+56 9 8477 8617
Ubicación
San Carlos 104, oficina 22, Valdivia